Coribantes

En la mitología griega, los Coribantes (en griego antiguo Κορύϐαντες Korúbantes), llamados Kurbantes en frigio, eran bailarines tocados con un casco que celebran el culto de la Gran Diosa frigia Cibeles tocando el tamboril y bailando. Por su parte, los Curetes eran los nueve bailarines admiradores de Rea, la equivalente cretense de Cibeles.

Los Coribantes son hombres con armadura, que siguen el ritmo del tamboril y lo marcan con sus pies. La danza, según el pensamiento griego, era una de las actividades educadoras, como la elaboración del vino o la música. La danza con armadura (llamada «danza pírrica» o simplemente «pírrica») era un ritual de iniciación para los jóvenes hombres que alcanzan su mayoría de edad y estaba vinculada a la celebración de una victoria en la guerra.

El helenista francés Henri Jeanmaire señaló que los Curetes, así como el Zeus cretense (llamado «el más grande kouros» en himnos cretenses), tenían una estrecha relación con el paso de los jóvenes hombres a la edad adulta en algunas ciudades cretenses.

Los Coribantes frigios fueron confundidos a menudo con otras fraternidades masculinas extáticas, como los Dáctilos ideos o los Curetes cretenses, divinidades de juventud (kouroi) que cuidaron de Zeus durante su corta infancia. En el mito griego de su nacimiento, se interpreta el rito de las lanzas y escudos que entrechocan como medio para cubrir los gritos del niño-dios e impedir que su padre Crono lo descubra. Ovidio en sus Metamorfosis los hace nacer del agua de lluvia, Urano fertilizando a Gea, lo que podría acercarles al rito de las Híades de los pelasgos. Según Apolodoro son los hijos de Apolo y la musa Talía. Aún en otra versión son los hijos de Zeus y la musa Calíope.

Los Coribantes o Curetes presidieron también sobre la infancia de Dioniso, otro dios nacido bebé y de Zagreo, un hijo cretense de Zeus. El éxtasis salvaje que acompaña su culto puede compararse al de las Ménades, las seguidoras de Dioniso.

Existían varias «tribus» de Coribantes, entre ellas las de los Cabiros, los Coribantes de Eubea y los de Samotracia. Hopladamo y sus gigantes se contaban entre los Coribantes y se consideraba el titán Anitos un Curete.